En un entorno altamente contaminante de frustración y ansiedad, donde quienes mas provocamos desánimo somos los líderes, es posible revertir esa situación a partir de relaciones saludables, de una gestión enfocada en el desarrollo de las personas a través del mejor recurso de relacionamiento que tenemos: nuestro C.A.R.I.S.M.A. y eso eleva la condición humana.