Las epidemias no son nada nuevo, por supuesto. Y algunas enfermedades infecciosas
generalizadas han cambiado profundamente el curso de la historia de la humanidad, pero
ninguna tuvo las connotaciones que tuvo la viruela en las Américas. La cruda historia nos
marca que, por un lado, la corona española utilizó (y hasta propagó adrede las epidemias
de viruela que diezmaron a millones y millones de indígenas americanos favoreciendo la
caída de los imperios azteca e inca), hasta llegar, doscientos años después a encarar una
campaña filantrópica de vacunación masiva en sus territorios para tratar de paliar lo que
habían previamente desatado… La eterna incongruencia de animal humano.
31-01-2026