De pronto parecería que regresar (a un lugar, con una persona, a un trabajo, a cierta circunstancia) es sinónimo de retroceso: emocional, profesional o de vida según sea el caso. Hoy paso a recordarte que no importa cual sea tu circunstancia, no tiene que ser así y te digo por qué.
¿Ya tienes tu recetario anormal entrañable? descárgalo gratis aquí: bit.ly/Navidad-Entranable