En el episodio número 27 de «¡Hala Madrid!» analizamos el desempeño del Realmadrid Baloncesto durante la terrible cuesta de enero que está acabando y cómo el equipo ha respondido a la adversidad saliendo muy reforzado de ella.
Enero siempre ha sido un mes incómodo en el baloncesto europeo. La llamada cuesta de enero es ese tramo de la temporada en el que el calendario aprieta, las piernas pesan y la exigencia ya no da tregua. Jornadas dobles, viajes constantes y apenas tiempo para entrenar convierten cada partido en una prueba de resistencia, no solo física, sino también mental. No todos los equipos llegan preparados para superar esa pendiente.
Esta temporada, además, esa cuesta ha sido especialmente dura. El calendario europeo está más saturado que nunca y cada partido parece tener un valor doble. Enero no solo mide el talento de los equipos, mide su estructura, su método y su capacidad para sostener el esfuerzo cuando desaparece la frescura. Es el mes en el que muchos proyectos se resienten… y en el que otros empiezan a definirse de verdad.
En ese contexto, el Realmadrid Baloncesto ha logrado atravesar este tramo con resultados positivos tanto en Liga Endesa como en Euroliga, manteniéndose en posiciones altas y con los objetivos intactos. Y de eso va este episodio: no solo de qué ha ganado el equipo, sino de por qué ha salido reforzado. De entender qué ha cambiado, qué decisiones han marcado la diferencia y qué nos dice esta cuesta de enero sobre el Realmadrid Baloncesto que se está construyendo.