Las relaciones amorosas, son a su vez, relaciones de poder. Los adultos somos los principales responsables de cómo distribuimos el poder a las personas de nuestra vida: el poder de influir en nuestras decisiones, el poder sostenernos económicamente, el poder de incidir en nuestro bienestar emocional.
En este episodio repasamos algunos aspectos que debemos considerar a la hora de distribuir con criterio y equilibrio los poderes que les otorgamos a los demás.