El uso constante del sarcasmo, los dobles mensajes, las molestias no expresadas, las descalificaciones encubiertas y la ley del hielo, son algunas de las formas en que las personas pueden comportarse de forma pasivo-agresiva.
La exposición constante a estos comportamientos generan en la persona a la que se dirigen un estado de confusión, culpa, incomodidad y rechazo que afecta a la salud mental de manera considerable.
Aprender a detectar estos comportamientos o comentarios en los otros o en mi propia persona será un gran primer paso, lo que viene a continuación es entender cómo desactivarlas comunicacionalmente para mantenernos a salvo.