En la Santa Misa celebrada en Catedral de Lima, Monseñor Carlos Castillo habló sobre la importancia de tener una actitud de apertura dispuesta a leer los nuevos signos de los tiempos. El Primado de la Iglesia peruana explicó que el cálculo planificado y destructivo por temor al cambio de una situación, o inclusive, a perder el poder, nos impide abrirnos a la novedad de lo nuevo que nos envía Dios, que se ha encarnado en nuestra historia: «El Señor se ha manifestado en el otro, en el totalmente otro, en el niño pequeño, pobre y dispuesto a morir por nosotros, a sacrificar su vida por nosotros. Y nosotros estamos llamados a adorar al Señor en la vida de los demás. Si adoramos solo nuestros intereses, nuestras previsiones y cálculos, y no adoramos el sentido de la persona, el respeto y el valor del otro, nuestra vida se convierte en una idolatría», expresó.