“Mas vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Tú has derramado mucha sangre, y has hecho grandes guerras; no edificarás casa a mi nombre, porque has derramado mucha sangre en la tierra delante de mí." (1 Crónicas 22: 8).Muy raras veces se ve aun entre los cristianos la resignación agradecida que David manifestó ante la voluntad de Dios.