
Sign up to save your podcasts
Or


“Entonces Naamán dijo: Te ruego, pues, ¿de esta tierra no se dará a tu siervo la carga de un par de mulas? Porque de aquí en adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni ofrecerá sacrificio a otros dioses, sino a Jehová. En esto perdone Jehová a tu siervo: que cuando mi señor el rey entrare en el templo de Rimón para adorar en él, y se apoyare sobre mi brazo, si yo también me inclinare en el templo de Rimón; cuando haga tal, Jehová perdone en esto a tu siervo. Y él le dijo: Ve en paz.” (2 Reyes 5: 17-19).
En todo lugar hay personas honestas y sinceras, como Naamán, que sólo esperan oír el fiel testimonio y ver la santa vida del pueblo de Dios para rendirle el corazón.
By Daniel Alejandro Flores“Entonces Naamán dijo: Te ruego, pues, ¿de esta tierra no se dará a tu siervo la carga de un par de mulas? Porque de aquí en adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni ofrecerá sacrificio a otros dioses, sino a Jehová. En esto perdone Jehová a tu siervo: que cuando mi señor el rey entrare en el templo de Rimón para adorar en él, y se apoyare sobre mi brazo, si yo también me inclinare en el templo de Rimón; cuando haga tal, Jehová perdone en esto a tu siervo. Y él le dijo: Ve en paz.” (2 Reyes 5: 17-19).
En todo lugar hay personas honestas y sinceras, como Naamán, que sólo esperan oír el fiel testimonio y ver la santa vida del pueblo de Dios para rendirle el corazón.