Carlos Bermudo llamó Fabla bestial a la transcripción de las voces que creyó sintonizar como vibraciones provenientes de la quijada de una burra, dieciocho en total. Cada corona de los dientes del maxilar inferior fue estudiada como rastro del tiempo para dar origen a un supuesto dialecto. En este episodio escucharán una versión sonora del arduo bosquejo que recibimos. Igualmente, recrearemos un pasaje bíblico que nuestro esquivo diletante consideró: “consagración matriarcal del origen divino de las voces asininas”.
Bienvenidos.