El 9 de julio, dos días antes del aniversario del 11-J, el Twitter de la Presidencia de Cuba publicaba: “Lo que realmente nosotros vamos a festejar como un primer aniversario el 11 de julio es que el pueblo cubano y la revolución cubana desmontaron un golpe de estado vandálico”.
En el programa de esta semana analizamos la manera en que las manifestaciones populares del 11 de julio de 2021 son recategorizadas, en un claro intento de criminalización, como intento de golpe de estado vandálico.
El ‘vandálico’ en la expresión “golpe de Estado vandálico” conecta con las narrativas anteriores en las que los manifestantes fueron presentados como vándalos, delincuentes o mercenarios. ‘Golpe de Estado’ es una maniobra retórica que, al estirar e invertir los significados básicos de tal denominación, sirve para presentar el derecho a la manifestación y el derecho de resistencia a la opresión como un crimen. Se trata de una maniobra reaccionaria que evidencia, entre otras cosas, el profundo cinismo de la clase dominante.
Nos acompaña en el programa la poesía de Gleyvis Coro Montanet, porque frente a la suma de sentires que ha aflorado de la alegría del despertar cívico y las consecuencias de la feroz reacción del poder, la poesía puede ayudarnos a encontrar palabras para sostener la rebeldía e, incluso, en condiciones difíciles y a menudo tenebrosas, la esperanza.