Quienes hayan leído a #Murakami conocen que la música es un elemento imprescindible en la narrativa del japonés. El la escucha en sus taeas cotidianas, como lo hacemos nosotros mientras trabajamos o mientras cocinamos, mientras caminamos por la calle o hacemos ejercicio.
La música como una compañía en un sentido casi presencial: algo que está ahí y que da un acento especial al instante, que lo vuelve más alegre, que lo melancoliza o quizá otorga cierta épica a un hecho aparentemente rutinario o trivial.
La relación, entonces, es notablemente estrecha, motivo suficiente para hacer ese programa de hoy: #murakamiyeljazz