Empezamos en este rincón. Con un solo de piano introspectivo, conmovedor, que transmite esperanza después del caos. No es de la inmediata posguerra, pero su tono parece diseñado para abrir una reflexión
El silencio después de una guerra…
…no es el silencio de la paz.
Es el silencio de los escombros.
De los recuerdos que duelen.
De las preguntas sin respuesta.
A partir de 1945, el jazz no volvió a ser el mismo.
El swing de la preguerra, luminoso y orquestal, empezó a quedarse atrás.
En su lugar, llegaron sonidos más íntimos, más densos, más crudos.
Ya no se trataba solo de hacer bailar.
Se trataba de sentir.
De contar.