En esta ocasión la pausa reflexiva la dedicaremos a reconocer cómo los apegos, el aferramiento y nuestro miedo a perder hacen de nuestra vida una cárcel que nos impide aprender y ser genuinamente felices. Retomaremos la reflexión frente a la felicidad y el deseo, entre otros elementos abordados en episodios previos, para conectar con la importancia de volver a nuestra esencia, camino al encuentro con el sentido en nuestra vida.