Dios te bendiga de manera especial. Este es el día que Dios ha hecho. Nos alegraremos y gozaremos en su presencia. La palabra del Señor para tu vida en el día de hoy este Marcos capítulo 11 versículo del 12 al 14: "Al día siguiente cuando salían de Betania, Jesús tuvo hambre. Viendo a lo lejos, una higüera que tenía hojas fue a ver si hay algún fruto. Cuando llegó a ella, sólo encontró hojas. Porque no era tiempo de higos. Nadie vuelva, jamás a comer fruto de ti. Le dijo a la higüera y lo oyeron sus discípulos". Qué maravillosa, historia Este es el último milagro de Jesús registrado en el libro de Marcos. Y parece extraño que sea un milagro de destrucción o maldición. Además la expectativa de Jesús encontrar higos, parece algo irracional. Ya que Marcos nos dice que no era la época de higos. La realidad es que las higuieras son unos árboles muy particulares. En Palestina cuando llega la primavera y aparecen las primeras hojas de las higueras. Estas vienen acompañadas por unos pequeños nódulos o botones comestibles. Si estos pequeños hijos no aparecen en ese tiempo; Esto indica que el árbol a pesar de tener hojas era estéril y no producirá fruto. Qué tremenda lección la que el Señor nos quiere dar en el día de hoy? Quizás el Señor nos está diciendo que debemos reusarnos a vivir, simplemente por las apariencias. No confundamos hojas con frutos... porque por más impresionantes que sean las hojas a la distancia, estas no significan nada si no hay frutos. Este milagro se da en medio de una experiencia extraordinaria donde Jesús visita el templo. Y allí en ese templo judío se están haciendo muchas cosas que no son correctas. Que son inmorales, que van en contra de los principios de Dios; y allí va a llegar Jesús para poner orden a su casa. Es impresionante, ¿saben por qué? Porque en ese templo donde debe manifestarse la justicia de Dios... Dónde debe manifestarse la invitación, de aquellos que le sirven para que otras personas también se encuentren con Dios, no estaba produciendo fruto. No estaba produciendo el fruto esperado; adoración sincera que hubiese un pueblo compasivo y justo. El templo, esa estructura impresionante se había vuelto un hermoso árbol lleno de hojas pero sin frutos. Yo pienso que esta es la situación de la vida espiritual de muchos de nosotros. Asistimos fielmente a los cultos en la iglesia, pero no logramos realmente dar adoración y honor a Diós. Muchos en voz alta anuncian que leen la Biblia todos los días pero fallan y realmente oír y obedecer el principio del Señor. Hay algunos cristianos que inclusive colocan el símbolo del pez cristiano en su tarjeta de presentación, pero no logran llevar a cabo sus asuntos con valores cristianos. Así que posiblemente haya muchos de nosotros como aquella higüera anunciando desde la manera más impresionante su esplendor con muchas hojas. Pero cuando te acercas, cuando estás buscando realmente lo que cuenta, no encuentras absolutamente nada que anuncia el reino de Dios. Hoy el Señor nos está invitando a una reflexión interna, porque debemos dar fruto. La Biblia dice que el Señor enseñando de manera contundente nos dijo: "¿cómo podremos reconocer lo legítimo de lo falso? Es muy sencillo, "por su fruto los conoceréis". Quizás el Señor hoy nos está invitando a que reflexionemos acerca de la intención con que hacemos las cosas. Porque todo lo que hagamos de palabra de hecho debemos hacerlo para la gloria de Dios, y no para los hombres, Que así nos ayude el Señor.