La ley y la fé no se mezclan al hacerlo el Espíritu de Dios se va de la iglesia se terminan los prodigios y señales y eso fue lo que pasó en Jerusalén bajo la dirección de la iglesia por medio de Jacobo el hermano de Jesús quien fue nombrado por los judaizantes que creían en Jesús pero exigían también seguir en la ley y eso es otro evangelio.