Nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. En nosotros los que creemos hay dos "Yo", el que vive por el poder de la carne y el que murió y resucitó con Cristo, solo tenemos esa lucha dentro de nosotros, Quién ganará? la única manera para que triunfe el yo en Cristo es disfrutando de la palabra haciendo inmersión, grito de guerra, durmiendo y despertando con Dios predicando la palabra, amén.