Charlamos con Matías Manna sobre su trabajo junto al cuerpo técnico de Lionel Scaloni y la preparación rumbo al Mundial. Cómo se reparte el aporte de cada integrante, qué lugar ocupa la mirada analítica y por qué, en un fútbol cada vez más medido y obsesivo, también es necesario correrse un poco.
Manna propone algo contraintuitivo: no pensar todo el día en fútbol. Leer, mirar, escuchar otras cosas. Vivir fuera de la cancha. Para él, esa distancia no resta sino que amplía la cabeza y termina apareciendo, más tarde, aplicada al juego. Ideas simples en tiempos de hipertrabajo y métricas infinitas.