Vivimos en un mundo hiperconectado: educación, compras, entretenimiento y hasta trámites oficiales o judiciales… podemos hacer y saber de casi todo con solo dar un clic y teclear algunas palabras. Sin embargo, algo que parece tan cotidiano para algunas personas es una realidad lejana e inaccesible. A esto se le conoce como brecha digital, y es un problema que nos permite ejercer nuestros derechos humanos.