Conversamos con María Delia Pérez Cuellar, mujer de la tercera edad quien nos sorprendió con fruta deshidratada. Aprendió de su vecina a realizar esta actividad que ahora es su fuente de ingreso. No sólo pone a la venta la fruta deshidratada, sino que crea arte y realiza esculturas con la cascara de durazno de forma humana.