En la última reunión de política monetaria, Banxico dijo que, ante la dinámica de la inflación subyacente, era necesario repetir la magnitud del incremento en la tasa de referencia de la reunión anterior. El problema es que tenía una visión muy optimista al respecto. Enmendó su error: aumentó la tasa y corrigió la trayectoria esperada. Debería haber advertido de ello.