"No hay ninguna falta por grave que sea que la Iglesia no pueda perdonar. 'No hay nadie, tan perverso y tan culpable que, si verdaderamente está arrepentido de sus pecados, no pueda contar con la esperanza cierta de perdón' (Cat. Rom. 1, 11, 5). Cristo, que ha muerto por todos los hombres, quiere que, en su Iglesia, estén siempre abiertas las puertas del perdón a cualquiera que vuelva del pecado (cf. Mt 18, 21-22)" (Catecismo Romano, 982).
Fuentes: "Liturgia penitencial" celebrada ayer en la Basílica de San Pedro, según retransmisión del Centro Televisivo del Vaticano (en español); música intro: chorale de "Júpiter" de la obra "Los planetas", de G. Holst.