Las cosas que te gusta hacer, la gente que te gusta, son bendición de Dios y su manera de permitirnos disfrutar la vida. Pero cuando tus placeres te controlan ya tenemos que poner cuidado. No nos dejemos embriagar
Las cosas que te gusta hacer, la gente que te gusta, son bendición de Dios y su manera de permitirnos disfrutar la vida. Pero cuando tus placeres te controlan ya tenemos que poner cuidado. No nos dejemos embriagar