Es perfectamente normal y válido que tengamos dudas
Jesús entendió que tenían dudas. Pero dejó claro que nadie llega a El si no es el Padre quien lo pone en nuestro corazón. Tiene que haber un toque especial de Dios. Los resultados son responsabilidad de Dios.
Es perfectamente normal y válido que tengamos dudas
Jesús entendió que tenían dudas. Pero dejó claro que nadie llega a El si no es el Padre quien lo pone en nuestro corazón. Tiene que haber un toque especial de Dios. Los resultados son responsabilidad de Dios.