ESA OTRA GENTE, ¡LA NUESTRA!
Cuando intentas entrar forzando puertas
y ventanas abiertas por el sol,
esperando encontrar lo que no es tuyo,
exigiendo prebendas, destrozando jarrones
de la historia sin siquiera quitar el polvo del camino
que te traes entre el odio y el hambre de limosna.
Cuando intentas entrar en esos cuerpos niños
que no han nacido aún para tus juegos sucios
que lo tratas peor que a un animal desnudo
sin pensar que ese alma que lleva es el de todos
y pretendes tú darle dolor en vez de una sonrisa.
Cuando intestas tener sin haber dado
comer sin ofrecer, sin un esfuerzo
sin intención siquiera de dar las gracias
arrojando a los suelos nuestra caricia para ti y los tuyos
caricia que quizá hemos negado a muchos de nosotros
quedando de alimento a las hormigas que quizá tengan mayor derecho que aquellos que arrojan a basuras el maná que le viene de los dioses.
Cuando sepas que un abrazo se regala, no se exige,
que te estamos ofreciendo todo lo que los tuyos te han negado, es posible que empieces a ser el humano, ese ser humano que nos gusta no por la forma de humano que pareces sino ese humano que eras en la tribu, allá al lado de los tuyos, tómanos como miembro de tu gente ,
aunque el color venido de los genes y de Dios
nos haya hecho diferentes solo a través de la mirada.
También tenemos afanes como tú, amores como tú
hijos, madres y deseos como tú
pero no vamos sembrando sed de dolor ni lagrimas
únete a nosotros en un grito de hermano con hermano
Y no rompas el lazo que nos dieron
de ser uno entre todos y entre todos ese que lucha
y luchó corazón en mano por una humanidad
única y valiente que nos lleve a ambos a los cielos
del bienestar tuyo, mío y el bienestar de nuestra gente.
Chema Muñoz©