Aquí tienes un listado de situaciones muy típicas en apego ansioso que terminan generando distancia con los demás:• Cuando la otra persona responde más tarde de lo habitual y tú te lo tomas como señal de desinterés, cambias el tono, contestas frío o dejas de escribir.• Cuando percibes que está más seca o menos cariñosa que días anteriores y empiezas con preguntas trampa tipo “¿te pasa algo conmigo?” esperando una confirmación muy concreta. Entra en mi mundo aquí https://sl1nk.com/IO79d• Cuando propone planes con otras personas y tú sientes que te están desplazando, te ofendes, pones mala cara o haces comentarios irónicos.• Cuando te escribe menos durante el día y en lugar de decir “te he echado de menos” reprochas: “veo que hoy estabas muy ocupado para mí, ¿no?”.• Cuando tienes un mal día, no te pregunta cómo estás y lo interpretas como que no le importas, te cierras, contestas con monosílabos o te desconectas.• Cuando no te da la respuesta emocional que esperabas (menos efusiva, menos atenta) y entras en modo prueba: dejas de hablar a ver si te busca.• Cuando intentas hablar del vínculo y la otra persona se siente abrumada por la intensidad, se defiende o se aleja, lo que refuerza tu sensación de no ser prioridad.• Cuando sientes celos por alguien (amistad, ex, familia) y en lugar de expresar el miedo, haces comentarios pasivo-agresivos o comparaciones.• Cuando la otra persona necesita espacio, tú lo vives como rechazo y empiezas a insistir, a escribir mucho o a exigir explicaciones constantes.• Cuando te dicen “hoy estoy cansado, hablamos mañana” y tú lo traduces como “no le intereso”, te enfadas y al día siguiente estás seco o distante.• Cuando en una quedada notas que no te miran tanto, no se sientan a tu lado o hablan más con otros, y te cierras, participas menos o te vas antes sin explicar.• Cuando sientes que siempre eres tú quien inicia la conversación y decides dejar de escribir para comprobar si el otro hace algo, pero no explicas qué te pasa.• Cuando te hacen una crítica suave o un comentario neutro y tú lo sientes como ataque personal, reaccionas a la defensiva y se genera tensión.• Cuando cuentas por enésima vez el mismo problema buscando alivio, la otra persona se agota, cambia de tema o se distancia, y tú te sientes más solo aún.• Cuando notas que tu malestar no está siendo comprendido y en vez de bajar la intensidad, la subes: más mensajes, más reproches, más explicación.• Cuando, por miedo a parecer “necesitante”, te tragas lo que sientes durante un tiempo y luego explotas por algo pequeño, dejando al otro desconcertado.• Cuando pides constantemente confirmación (“¿seguro que estás bien conmigo?”, “¿de verdad no te molestó?”) y el otro se siente examinado y se agobia.• Cuando después de una discusión esperas que el otro adivine que sigues mal, sin decirlo claramente, y te molestas porque no lo nota.• Cuando usas redes sociales para mandar mensajes indirectos (stories, frases, likes) en vez de hablar directamente, y eso genera confusión y más distancia.• Cuando te guardas el miedo a que te dejen, pero lo expresas en forma de control, reproche o dramatización, haciendo que la otra persona quiera alejarse justo cuando tú más necesitas cercanía.