Oración Vocal, Meditación y Contemplación son tres expresiones de la oración, que pudieran ser vistas como grados, pero que, realmente, son las formas en las que el ser humano expresa el diálogo con Dios Eterno. Saber identificarlas implica saber ejercitarlas. Pudimos ver que la vida de oración implica un desapego, una renuncia, un ascender hacia Dios con nada, puesto que eso hizo Su Hijo Amado. Hablamos de los conceptos erróneos sobre la oración, las mentalidades de este mundo y la sensación de fracaso al orar, así como también de la vigilancia y la sequedad. Y estimulamos a la confianza filial y las implicaciones.