A mediados de julio de este año el Gobierno de la Ciudad anunció un acuerdo con el grupo IRSA para construir edificios en la costanera sur. En pocos días y sin que haya demasiado revuelo mediático, el oficialismo obtuvo dictamen de mayoría en las comisiones de Planeamiento Urbano y Presupuesto. Una rapidez con la que muy pocos proyectos cuentan.
¿Qué pretende este proyecto? busca construir un barrio de lujo, con edificios de más de 140 metros, 45 pisos, frente a la reserva ecológica.
Ante esta situación el Observatorio del Derecho a la Ciudad (ODC), junto con otras organizaciones, la Cátedra Libre de Ingeniería Comunitaria, el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas y la Defensoría del Laburante, presentaron un amparo argumentando que era necesario un estudio de impacto ambiental sobre el proyecto de IRSA, antes de avanzar con la votación, y el juez Guillermo Scheibler hizo lugar al planteo al ordenar que se suspenda precautelarmente el trámite.