El pasado 9 de marzo, pudimos observar como desbordaban los centros de vacunación de la Ciudad de Buenos Aires por parte de los adultos mayores que se habían acercado a vacunarse en los diferentes lugares que preparo el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Un año atrás, habíamos visto la misma escena pero en los bancos, cuando la pandemia recién empezaba en nuestro país y los jubilados y jubiladas hacían filas enormes para cobrar su jubilación en la misma fecha que se cobraban otras asignaciones. En definitiva, los dos casos demostraron una inoperancia para el cuidado de la población que más riesgo tiene con esta enfermedad.