Los años 60 empiezan con una España que cambia a marchas forzadas, dejando atrás tres décadas muy complicadas. La llegada del turismo comporta la construcción de aeropuertos, hoteles e infraestructuras turísticas, remodelación de carreteras y ciudades. La gran entrada de turistas y divisas permite que la economía española salga de la pobreza extrema y ver el futuro con un poco más de optimismo.