Inmersa en el Parque Natural de la Albufera, y con el arroz como eje vertebrador de su vida y su economía, la ciudad también ofrece ocho kilómetros de playas de arenas finas, donde se puede practicar la pesca submarina y de superficie.
El Parque Natural de la Albufera regala una gran diversidad paisajística que se corresponde con una gran riqueza de ecosistemas, cada uno con su flora y fauna características.