La capacidad de cambiar es signo de inteligencia, la adaptación al medio es fundamental para la supervivencia. Ambas cosas pasan por aprender a deshacerse de los apegos. No es fácil, pero sí imprescindible para evitar el sufrimiento. Nuestra felicidad es lo que somos, no se obtiene por cumplir una serie de requisitos, debemos descubrirla en nosotros mismos, sin dependencias externas. La atención y la creencia son dos poderes a nuestro disposición para no caer en apegos innecesarios y recuperar nuestra dicha y libertad.