El significado de la Crucifixión no tiene nada que ver con la asignada por el mundo. Su mensaje de fondo es la Resurrección, es el renacimiento, es el despertar del nuevo ser humano, un ser ahora enfocado en el Amor y la Paz, un ser que no juzga, ni culpa, ni se victimiza, un ser que responsable, bendice y ama por encima del conflicto y del miedo.