Si la libertad es ser dueño de uno mismo, tal y como afirma Mathew Recard en su libro "En defensa de la felicidad", yo me pregunto cómo lograrlo. El silencio y la simplicidad me dan las claves para manejarme por un mundo de conflicto sin miedo ni condicionamientos. El silencio me ayuda a conocerme y a identificar los obstáculos que me alejan de mi actuar frente a mi reaccionar. La simplicidad me acerca a las pequeñas cosas que en realidad, pueden hacer de mi lo que en realidad soy: Amor en Unión y Paz con todo lo que me rodea.