Pensar en las vacunas cubanas es pensar en la vida. Es hacer el bien sin pedir nada a cambio, es la razón de ser de muchas personas. Pero, qué me voy a poner realmente. Esta vacuna es llevar en el hombro una dosis de conocimiento, experiencias, de tiempo y científicos estrellas; será también una dosis de resistencia de confianza en un pueblo, nuestro pueblo.