Hoy mismo, en la vigilia del Viernes de Dolores, hemos de preguntarnos por la particular devoción a la Virgen Santísima, por el modo y manera en que los católicos ejercemos su culto a lo largo de todo el año y orbe, aunque sea durante la Semana Santa donde se manifieste con mayor y popular observancia. Para su contestación son tres los epígrafes a tratar:
a) en primer lugar, el discutible pero por algunos autores reclamado influjo de las tradiciones paganas en el culto a María;
b) en segundo lugar, si no habría una exageración en la devoción mariana por nuestra parte, algo que conviene en llamarse “mariocentrismo” o “mariolatría”; y, finalmente,
c) sobre la razón teológica del culto a las imágenes de la Virgen propiamente dichas, a sus distintos rostros desde sus innúmeras advocaciones.
Música: intro, “Ave María”, de S. Rachmaninoff; fondo, “Concierto ibérico”, de F. Moreno Torroba.