En el Siglo II se cambió al día domingo para diferenciarlo de la adoración judaica; el Día de Reposo cristiano es mucho más que un día de descanso; es un día de gozo, un día para pensar en Dios, para regocijarnos de todo lo que Él nos da y hace por nosotros. Fue el domingo un día especialmente destacado por las cosas maravillosas que hizo Jesucristo en favor nuestro, fue la mañana de un domingo cuando resucitó, fue un domingo cuando envió a su Espíritu Santo a vivir en los corazones de sus hijos, y mucho más, por eso vamos el domingo al culto para adorarlo.
En este episodio el pastor Jaime Muñoz, como siempre bajo la mirada de la Biblia, aborda este tema que ha sido y sigue siendo un motivo de discrepancia entre religiones, pero no para el verdadero cristiano.