Debemos amar y servir al Señor con esmero y entusiasmo, con el fuego de Dios en nuestras almas.
El fuego en la Biblia es una imagen del Espíritu Santo.
Sin embargo, podríamos extinguir ese fuego al contristar al Espíritu Santo,
lo cual sucede lentamente, hasta que lo hayamos apagado totalmente.
Cuando vivimos conforme a la carne, y no lo resolvemos, terminamos en muerte espiritual.
Gálatas 5: 19 - 26 nos detalla los diferentes pecados que entristecen al Espíritu; y nos recuerda poner en práctica el fruto del Espíritu que vive en nosotros