El Pastor se refiere a 1 Juan 3:10 para demostrar que sí se pueden identificar a los hijos del diablo.
Aunque todos nacemos como hijos del diablo, una vez que aceptamos a Cristo en nuestros corazones, heredamos el fruto del Espíritu Santo, crecemos, y nos parecemos más a Jesús.
Sin embargo, los hijos del diablo pueden ser fácilmente reconocidos por su actitud y comportamiento. Ellos son:
- Orgullosos y arrogantes.
- Rebeldes (rechazan toda autoridad).
- Mentirosos.
- Envidiosos y descontentos.
- Piedra de tropiezo para los creyentes, tratando de apartar de la fe a los hijos de Dios, poniendo a mal la iglesia, y la obra del Señor.