Necesitamos no confundir el temor de reverencia a nuestro Dios con el miedo, Dios no es un Dios vengador hacia nosotros sus hijos, él se venga de nuestros adversarios, pero a nosotros nos ama, nos protege, y siempre busca lo mejor. Nos muestra su amor llamándonos hijo mío; y nos anima a buscarlo a través de Su Palabra ya escudriñarla de tal manera que quede grabada en nuestro corazón para poder adquirir así la sabiduría y el conocimiento que sólo El nos puede dar; darnos cuenta de quién es El Y poder así adquirir el temor de reverencia hacia nuestro Dios. Proverbios 2:1-6 Hijo mío, si recibieres mis palabras,
Y mis mandamientos guardares dentro de ti,
2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría;
Si inclinares tu corazón a la prudencia,
3 Si clamares a la inteligencia,
Y a la prudencia dieres tu voz;
4 Si como a la plata la buscares,
Y la escudriñares como a tesoros,
5 Entonces entenderás el temor de Jehová,
Y hallarás el conocimiento de Dios.
6 Porque Jehová da la sabiduría Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia