Dios no solamente está en desacuerdo con las personas iracundas, radicalmente nos prohíbe tener relación con ellas. Proverbios 22:24, 25. No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos. No sea que aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma. La ira es solamente una muestra de qué nosotras estamos en control y no el espíritu Santo. Gálatas 5:19, 20 y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disenciones, herejías