Está usted tratando de ser diferente a todas las demás personas con las que usted convive, se ha dado cuenta que los pensamientos de la generalidad son: sucios, de doble sentido, envidiosos, con rencor, orgullo, presunción etc. pero como hijas de Dios y creadas por El; nuestros pensamientos deben ser amables, si, yo sé que no es tan fácil viviendo en una sociedad donde todo el mundo busca lo suyo. Pero nuestro Dios nos dice que somos la sal del mundo, y que nuestras palabras deben ser sazonadas con sal. Col. 4: 5:- 6. quiere usted mostrar a Dios?, somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras; No necesitamos ser ásperos por el contrario imitando lo bueno, porque el que hace lo bueno es de Dios