A lo largo de los tiempos, la Humanidad ha demostrado tener un inmenso talento para construir ilusiones y mudarse justo antes de que se produzca el derrumbe.
Un viejo proverbio aconseja ponernos a resguardo de nuestros enemigos y tener cerca a quienes aseguran protegernos, porque muy probablemente sean las mismas personas.
Afortunadamente las profundidades inescrutables del ciber espacio también ayudan a explicar el origen de ciertos patrimonios que aumentan rápidamente en forma desmedida.
El moroso no se esconde. Simplemente cree tener las defensas bajas e implementa el distanciamiento social para no contagiarse de quienes pretenden cobrarle.