Los investigadores haitianos mantienen detenido y acusan al médico haitiano-estadounidense Christian Emmanuel Sanon, afincado en Florida, de contratar a mercenarios colombianos para derrocar y reemplazar al presidente. Las autoridades sospechan que el crimen se orquestó en coordinación con CTU, una compañía de servicios de seguridad con sede en Miami, Florida. Todo parece un rompecabezas que en ocasiones apunta la ciudad del sur de Florida, que acoge a una gran población haitiana.