Podemos pensar que visualmente la creatividad son luciérnagas en el cerebro, esas que iluminan para definir a la perfección todo. La chispa creativa también se trae en la sangre, se siente, se contagia, si pudiéramos definir su personalidad tod@s diríamos que es grata e invaluable. Si la unimos con otros talentos se vuelve magia. En esta entrevista tenemos un ejemplo vivo de esta mezcla, entre anécdotas y aprendizajes Arturo nos comparte en su experiencia, cómo esta magia lo hizo llegar al Yoga y elegir quedarse ahí, para toda la vida.