Hay niños y niñas de Álava que, cuando tienen cáncer, tienen que recorrer cada semana el camino hasta Bilbao para recibir tratamiento. Son unos 70 kilómetros por trayecto y, entre todas las familias de Aspanafoa, suman cada año 42.500 kilómetros: una vuelta al mundo. Hoy queremos poner el foco en esa realidad, pero también en quienes están al otro lado de ese viaje: las familias, los profesionales sanitarios, quienes les acompañan y quienes están buscando nuevas respuestas. Y lo hacemos con una campaña que pone música a esa historia. Se llama «Desde Vitoria a Bilbao» y la interpreta Kai Nakai.