Melchor, Gaspar y Baltasar, ellos, y sobre todo los más txikis de la casa, son los verdaderos protagonistas de un día cargado de ilusión. Ya están camino de la casa consistorial, antes de recibir en el Palacio de Villa Suso a todos los niños y niñas que les harán las últimas peticiones ante una tarde y noche mágicas.