Ese es el balance que debemos hacer como hijos de Dios, que de una experiencia terrenal podemos sacar la porción eterna para expresarle a ÉL. Por eso Dios no está nervioso ni confundido acerca de este contexto, sino que ya sabe el fin, y dentro de eso, sabe de antemano la estatura gloriosa que tendremos mientras nos está edificando. Ese es el enfoque de Dios en este tiempo, llevarnos a un BALANCE integral en nuestra vida, para que su expresión a través de nosotros sea más perfecta, es decir, que podamos ver a Cristo gobernando en todos los órdenes de ella, de los cuales, algunos hasta el día de hoy, podrían estar desbalanceados, posiblemente sin darnos cuenta. Escúchala completa aquí.