El estreno del primer cortometraje cómico marcó un punto de inflexión en la historia del cine, cuando el cinematógrafo dejó de ser solo un registro de la realidad para convertirse en un vehículo de ficción y creatividad. Desde los experimentos de los hermanos Lumière hasta la imaginación teatral de Georges Méliès, el cine evolucionó técnica y narrativamente. Con el tiempo, surgieron marcos teóricos como la traducción intersemiótica, que permitió adaptar relatos al lenguaje audiovisual. En América Latina, países como México y Colombia enfrentaron desafíos legales, censura y limitaciones económicas, mientras consolidaban una identidad cinematográfica propia.