En el Evangelio de Mateo 11, 20-24, Jesús denuncia a las ciudades de Corozaín, Betsaida y Cafarnaúm por no haberse arrepentido a pesar de haber presenciado muchos de sus milagros. Él declara que, si los milagros realizados en estas ciudades se hubieran realizado en Tiro y Sidón, ciudades paganas, ellas se habrían arrepentido hace tiempo en cilicio y ceniza. Jesús también afirma que Sodoma tendría un juicio más tolerable que Capernaum, lo que subraya la gravedad de la incredulidad de estas ciudades.